Respuestas de Javier Sánchez García
Hola Lidiuna,
en el caso de que el litio se introduzca para tratar una fase alta de la enfermedad (manía o hipomania), lo habitual es que tarde una semana en alcanzar niveles estables y hacer efecto (con un margen de 3 días arriba o abajo), aunque esto es difícil de decir dado que la mayoría de las veces se acompaña de otros fármacos más rápidos en frenar la situación.
Por el contrario, cuando el litio se ha introducido para intentar mejorar el control de la enfermedad, o bien para intentar tratar fases depresivas, el efecto es más impredecible y debemos esperar que su acción se produzca hasta en 8 semanas. Esto es en parte lo que explica las dificultades para que el litio haya demostrado eficacia en la depresión aguda por sí solo.
Los altibajos emocionales son la norma, y deben verse como positivos si van haciendo poquito a poco más infrecuentes o bien cuando aparecen ya ante desencadenantes objetivamente más fuertes.
A veces, cambios y ajustes en la forma de tomarlo, así como otras estrategias que tu psiquiatra puede utilizar disminuyen la sensación nauseosa. Lo importante es que si hay vómitos tu psiquiatra sea consciente de ello, dado que influirá en los tests y en las necesidades de ajuste de dosis.
Buena suerte,
Mi siquiatra me ha dicho que no puedo beber alcohol, es malo para los que sufrimos de trastorno bipolar, pero no entiendo porque no se debe beber alcohol, ¿que puede ocurrir?
Sólo en un intento de complementar lo ya aportado por vicenvas y el Dr. Romeu, me parece interesante resaltar que el consumo de alcohol ha sido ligado a poder agravar externamente la enfermedad bipolar previa. En concreto se ha asociado al curso llamado de ciclación rápida (es decir, tener más de 4 episodios por año de cualquier polaridad). Esto es congruente con el hecho de que el alcohol tiene un efecto depresor del SNC tras su primer efecto euforizante.
Por eso, aún a dosis bajas, puede contribuir a cambios de excitación en las neuronas nada aconsejables en quien ya padece un equilibrio neuronal inestable.
Si no me equivoco, fue López-Ibor padre quien acuñó el término de depresión cristalizada como el mantenimiento del síndrome depresivo una vez que los desencadenantes que pudieron identificarse y asociarse a su aparición se han resuelto, en especial entendiendo como desencadenantes la reacción emocional inicial. Un ejemplo clínico puede ser el de un paciente que atendía hace poco en Sangrial. Se trataba de un hombre al que la noticia de una enfermedad grave en su madre produce una intensa reacción emocional de ansiedad. Aunque rápidamente su madre fue adecuadamente tratada y se curó, al asentar en una persona con una inestabilidad afectiva previa se desencadenó un cuadro depresivo que no desapareció cuando la enfermedad de la madre se dio por curada. Creo que con la definición de López-Ibor podría hablarse de una depresión cristalizada.
De una forma más genérica hablamos de enfermedades o síntomas "cristalizados" cuando ya son poco reactivos a las intervenciones externas y adquieren un grado de consistencia suficiente como para considerarlos "cronificados" o "solidificados".
Saludos
Buenos días,
Mi báscula me insulta todos los días, yo haría dieta pero es que ¡no puedo!. Tengo más hambre de lo normal y la verdad es que cuando tengo hambre como, ¡no se puede vivir pasando hambre! si no sólo te podrías concentrar en no comer, no podrías estudiar, no podrías hacer nada. Yo no he sido gorda nunca, ¿es un problema que tengo que aceptar? como tener los ojos de un color u otro, ser gorda o flaca o intermedia, o ¿tiene solución?
Gracias.
Estimada Inmadel,
por supuesto que tiene solución, lo que no quiere decir que sea fácil y que no haya que invertir en tiempo y recursos para conseguirlo.
En nuestra Clínica de Madrid abordamos constantemente el problema de sobrepeso tanto en personas con trastornos afectivos como sin ellos. En primer lugar hacemos un esmerado análisis por si alguna medicación o enfermedad física está alternado el "alimentostato", es decir, el regulador de apetito que tenemos en nuestro cerebro. A continuación, si el problema es eminentemente por hábitos alimenticios realizamos un trabajo con la nutricionista y el entrenamiento físico personalizado a fin de modificar costumbres que normalmente están tan arraigadas que es muy difícil cambiar por uno mismo, sin incentivo externo y a base de dietas extraídas de internet o pasadas por una amiga.
Nuestros hábitos de alimentación son reeducables, la sensación de hambre es educable y conseguir una buena calidad de vida y una mejor satisfacción con uno mismo es perfectamente alcanzable. Para ello hay que buscar profesionales y no fiarse de milagros ni únicamente a las propias fuerzas.
Te dejo un mail de contacto donde nuestra nutricionista podrá guiarte en caso de que no vivas en Madrid o no sepas muy bien donde consultar: sangrial@me.com.
Espero que te sirva de ayuda y que por encima de todo perseveres.
Recibe un cordial saludo
Buenos días,
Mi báscula me insulta todos los días, yo haría dieta pero es que ¡no puedo!. Tengo más hambre de lo normal y la verdad es que cuando tengo hambre como, ¡no se puede vivir pasando hambre! si no sólo te podrías concentrar en no comer, no podrías estudiar, no podrías hacer nada. Yo no he sido gorda nunca, ¿es un problema que tengo que aceptar? como tener los ojos de un color u otro, ser gorda o flaca o intermedia, o ¿tiene solución?
Gracias.
Salud y Bienestar Sangrial nació como el proyecto de un médico psiquiatra, una nutricionista y un entrenador físico personal para ofrecer un servicio del que carecía en general la población con problemas psicológicos,ya fuesen estos más o menos intensos.
Muchas veces cada uno de nosotros recomendábamos a nuestros respectivos pacientes que fuesen al gimnasio, o que consultasen a un nutricionista, o que el médico de cabecera y la enfermera les ayudase con sus problemas de sobrepeso. ¿La realidad?: muy pocas de esas personas conseguían (por muy diversas razones, pero entre ellas la falta de entusiasmo de los profesionales a cargo) involucrarse en un plan saludable.
Concebimos así Sangrial como un lugar donde profesionales competentes integrasen algunos de los aspectos más involucrados en la calidad de vida de las personas (estar bien emocionalmente, nutricionalmente y físicamente). Por tanto, diríamos que es una clínica de iniciativa privada, pero con vocación pública y de ayuda, de modo que intentamos que los servicios ofrecidos sean asequibles a toda persona.
Nos esforzamos por hacer ver a personas que han "tirado la toalla" porque les da vergüenza ir a un gimnasio y ser mirados o que bien "han tenido malas experiencias previas con nutricionistas o endocrinos y se han sentido maltratados" que existe una forma distinta de hacer medicina, psiquiatría, nutrición y ejercicio físico.
En cualquier caso, me consta que otros muchos compañeros están cambiando su forma de entender los problemas nutricionales, físicos y de inactividad física de nuestros pacientes. Lo importante es que esta idea circule y que como escribió René Char: "el cuerpo y el alma se comprometen juntos".
Estimado Joshupolar,
para diagnosticar la ciclación rápida no se establece un signo o polaridad que deban tener los episodios. Pueden ser 4 episodios depresivos, 4 maniacos o 4 hipomaniacos, o cualquier combinación entre ellos.
Aunque según las clasificaciones se puede añadir el especificador de ciclado rápido tanto en el trastorno bipolar tipo I como en el tipo II, es en este último subtipo donde más frecuentemente se ha encontrado que aparece. Otros factores asociados al ciclado rápido es el sexo femenino, la utilización de antidepresivos de forma agresiva o por tiempos prolongados y el consumo de sustancias tóxicas (estimulantes, alcohol, cocaína), alteraciones endocrinas (hipotiroidismo y menopausia en la mujer).
De ahí que sea tan importante evitar los tóxicos, estar en seguimiento médico por el psiquiatra quien realizará las analíticas oportunas para los problemas endocrinológicos y ser cuidadoso con el tratamiento en las fases depresivas.
Recibe un cordial saludo,
En efecto, existen estudios recientes que encuentran y replican hallazgos similares en los cromosomas 15 y 17 en estas enfermedades del neurodesarrollo o con al menos un componente de neurodesarrollo (más el neurodegenerativo). Este hallazgo "casual" a partir de estudios que han buscado alteraciones genéticas comunes en trastornos como esquizofrenia, trastorno bipolar y autismo (en especial, el subtipo llamado síndrome de Rett o las psicosis desintegrativas), expresan sin embargo la intuición clínica de quienes trabajamos con población con autismo o retraso mental.
En mis primeros tiempos de trabajo con APANID me llamaba la atención la aparición de cuadros conductuales de claras características maniformes que respondían a antipsicóticos y estabilizadores. De la misma forma, la respuesta a los antidepresivos en estos pacientes sin posibilidad de comunicación verbal muestran datos muchas veces de empeoramiento, aún cuando sean dirigidos a conductas estereotipadas u obsesiones. La comorbilidad en el contexto práctico (aunque sea marcadamente difícil establecer el diagnóstico) del trastorno bipolar en pacientes autistas es marcadamente más alta que en la población general
Por tanto, hay razones para pensar que todas estas enfermedades multifactoriales y poligénicas pueden compartir rasgos genéticos, aunque diferencias en la intensidad de los daños genéticos puedan determinar aspectos como la clínica, la forma de presentación y el momento en que aparecen.
Hola, mi novio tiene 30 años y ha tenido varios brotes de depresion durante el ultimo año, que se iban alternando con periodos cortos de hipomania (no es un diagnostico, sino mi percepcion subjetiva basada en los sintomas discritas en wikipedia). nunca le han diagnosticado nada, pero tampoco ha ido a un psiquiatra. Antes consumia drogas, pero lleva 3 años sin hacerlo (sin embargo fuma y bebe)
El problema es que hace un mes me dejo, diciendo que soy demasiado buena para el (y que aunque me quiere mucho, se cree malo y merece estar solo toda su vida), para que yo no sufra estando con el... y desde entonces esta muy deprimido (bebe y fuma en exceso, solo sale de casa a trabajar, vive solo, habla de si mismo como de una persona deficiente y hasta dice que le gusta evocar los recuerdos malos y estar mal y que es asi y punto). su depresion se basa su inseguridad y baja autoestima desde siempre, que creo que se debe a su relacion con los padres (son muy protectores y el padre a veces es autoritario). una vez me dijo que es un hijo que da verguenza. aparte de eso, durante este año tuvo muchas situaciones estresantes: cambio de ciudad por motivos de trabajo, compro un piso y tuvo problemas con la hipoteca, tuvo una relacion muy seria conmigo, y todo esto le causaba mucha presion y responsabilidad, y siempre ha intentado huir de la responsabilidad y no tener compromisos. y sus padres tampoco le enseñaron a afrontar la vida de modo eficiente.
Ahora me esta idealizando, dice que soy demasiado buena para el, que soy lo mejor que le ha pasado en la vida, por lo tanto no me hace caso cuando le digo que no es malo, cuando le hablo de sus virtudes o que podria cambiarse, ya que considera que estoy afectada por la relacion y que me engaño y me hizo creer que es una persona que realmente nunca ha sido. Cuando me estaba diciendo que lo nuestro se acabo, le dije que estoy preocupada por el y que deberia ir a un psicologo o hacer algo, porque el no encontraba la salida de su mal estado, y no sabia que es lo que queria hacer de su vida, y el dijo que lo entendia, pero que no tenia motivacion para esto y que tampoco creia en la psicologia y la unica vez que ha ido en su vida, le parecio un ridiculo. por eso no se, como podria convencerle a pedir ayuda, me preocupa mucho como esta, no habla de suicidio, pero ya tengo miedo de decirle algo que le provoque, de presionarle y conseguir un efecto contrario.
entiendo que a lo mejor no he actuado siempre de manera mas adecuada con el cuando estaba deprimido y le presione sin darme cuenta en algunas cuestiones los ultimos meses antes de la ruptura, pero siempre he intentado animarlo, decirle que vale mucho y que no tiene toda la culpa del mundo... ahora lo unico que quiero es ayudarle, porque no puedo ver como se va hundiendo cada vez mas.
podria escribir mucho mas sobre el caso, pero espero que con esta informacion sea suficiente para que me puedan dar un consejo.
El esta en barcelona y su familia en galicia.
Un saludo y gracias!
Estimada flying_spur:
una de las escasas verdades que sabemos sobre nuestra capacidad de ayudar a personas que experimentan sufrimiento psíquico es que todo depende de que el terapeuta sea la persona adecuada para quien está teniendo el problema.
Tened siempre en cuenta que no importa tanto el "tipo de terapia" como el "tipo de terapeuta". Por eso el orden a seguir sería el siguiente:
1º hay que intentar comprender cuáles pueden ser las motivaciones de cambio de tu novio o ex-novio y a partir de ellas seleccionar la persona más adecuada para su atención. A veces es cierto que en un cuadro como el que cuentas la persona carece de motivación para cambiar la situación autodestructiva en que se ha metido. Si el terapeuta es un entusiasta de su profesión, si verdaderamente ama lo que hace, será capaz en la mayoría de las ocasiones de estimular, incentivar o simplemente ofrecer el acogimiento, el tiempo y la paciencia necesarios para que el paciente vaya reconstruendo sus propias razones para el cambio.
2º en esta página encontrareis excelentes profesionales en el área de Barcelona y que cumplen el perfil de lo que te comentaba. No te voy a sugerir nombres porque me parecería inadecuado dejar fuera a excelentes terapeutas que no conozco, pero creo que indagar en las respuestas que dan a las preguntas de usuarios, ver su nivel de actividad en esta página e intentar contactar con ellos pueden ser buenos criterios para contrastar su capacidad técnica y aún más importante su capacidad humana.
3º algo que yo personalmente hago en nuestra clínica en Madrid y creo que acentúa mucho la seguridad del paciente es tener antes de la primera consulta una breve entrevista telefónica que permita al profesional centrar el motivo de consulta y ofrezca al paciente un primer contacto menos intimidatorio preliminar, lo que facilita en gran medida acudir luego a la cita.
Con todo, es inviable "hacer que los otros hagan lo que creemos que deben hacer". La motivación parte de que uno mismo se oiga a uno mismo diciéndose que el cambio y la incertidumbre que comporta dicho cambio son mejores que permanecer en el estado previo.
Espero que esta especie de protocolo de actuación os sirva (fíjate que siempre incluyo a tu pareja o ex-). Si tuviese que resumirla diría que en psiquiatría las tres cosas más importantes son "persona, persona y persona". Muchos corregirían que también es necesario un sólido conocimiento científico, técnica, experiencia tanto profesional como vital. Te aseguro que si encontráis la "persona", esas otras cosas vendrán en el pack de serie.
Hola, mi novio tiene 30 años y ha tenido varios brotes de depresion durante el ultimo año, que se iban alternando con periodos cortos de hipomania (no es un diagnostico, sino mi percepcion subjetiva basada en los sintomas discritas en wikipedia). nunca le han diagnosticado nada, pero tampoco ha ido a un psiquiatra. Antes consumia drogas, pero lleva 3 años sin hacerlo (sin embargo fuma y bebe)
El problema es que hace un mes me dejo, diciendo que soy demasiado buena para el (y que aunque me quiere mucho, se cree malo y merece estar solo toda su vida), para que yo no sufra estando con el... y desde entonces esta muy deprimido (bebe y fuma en exceso, solo sale de casa a trabajar, vive solo, habla de si mismo como de una persona deficiente y hasta dice que le gusta evocar los recuerdos malos y estar mal y que es asi y punto). su depresion se basa su inseguridad y baja autoestima desde siempre, que creo que se debe a su relacion con los padres (son muy protectores y el padre a veces es autoritario). una vez me dijo que es un hijo que da verguenza. aparte de eso, durante este año tuvo muchas situaciones estresantes: cambio de ciudad por motivos de trabajo, compro un piso y tuvo problemas con la hipoteca, tuvo una relacion muy seria conmigo, y todo esto le causaba mucha presion y responsabilidad, y siempre ha intentado huir de la responsabilidad y no tener compromisos. y sus padres tampoco le enseñaron a afrontar la vida de modo eficiente.
Ahora me esta idealizando, dice que soy demasiado buena para el, que soy lo mejor que le ha pasado en la vida, por lo tanto no me hace caso cuando le digo que no es malo, cuando le hablo de sus virtudes o que podria cambiarse, ya que considera que estoy afectada por la relacion y que me engaño y me hizo creer que es una persona que realmente nunca ha sido. Cuando me estaba diciendo que lo nuestro se acabo, le dije que estoy preocupada por el y que deberia ir a un psicologo o hacer algo, porque el no encontraba la salida de su mal estado, y no sabia que es lo que queria hacer de su vida, y el dijo que lo entendia, pero que no tenia motivacion para esto y que tampoco creia en la psicologia y la unica vez que ha ido en su vida, le parecio un ridiculo. por eso no se, como podria convencerle a pedir ayuda, me preocupa mucho como esta, no habla de suicidio, pero ya tengo miedo de decirle algo que le provoque, de presionarle y conseguir un efecto contrario.
entiendo que a lo mejor no he actuado siempre de manera mas adecuada con el cuando estaba deprimido y le presione sin darme cuenta en algunas cuestiones los ultimos meses antes de la ruptura, pero siempre he intentado animarlo, decirle que vale mucho y que no tiene toda la culpa del mundo... ahora lo unico que quiero es ayudarle, porque no puedo ver como se va hundiendo cada vez mas.
podria escribir mucho mas sobre el caso, pero espero que con esta informacion sea suficiente para que me puedan dar un consejo.
El esta en barcelona y su familia en galicia.
Un saludo y gracias!
Se me ocurre que recurras a algo que ya Shakespeare señalaba (aunque con otro objetivo) en Hamlet. A veces quienes están bloqueados emocionalmente únicamente viendo una representación (teatral o cinematográfica, por ejemplo, pero también a través de técnicas terapéuticas que se pueden realizar en grupo) de lo que a ellos les pasa experimentan una reacción que permite cambiar la situación (a eso se le llama en psicología abreacción y catarsis).
Hay una película en cartelera y otra con unos años de historia que a una persona racional como tu pareja o ex- les puede servir para darle una oportunidad a las ciencias de la salud mental. La que está en cartelera es "El discurso del rey" y refleja las dificultades del príncipe de Gales para dar importantísimos discursos en los prolegómenos de la segunda guerra mundial, su sentimiento de vergüenza para confiar en un terapeuta (que más que un logopeda se comporta como un terapeuta confiable) y la resolución del problema.
La otra es "El indomable Will Hunting", como supongo que le pasa a tu pareja o ex- es la historia de un superdotado que no cree en la psiquiatría y tarda bastante en dejar esa actitud un poco regresiva y lastimera de la que hablas para verdaderamente "atreverse" a cobrar conciencia y hacer los cambios pertinentes en su vida.
Sin embargo, es importante que él capte el mensaje sin que se te "vea el plumero" o la intención escondida. Como expica Watwlawick "para conectar" con la persona y evitar el "hemisferio" racional del cerebro hay que conseguir que parezca "no premeditado, casual". Es decir, no sería "ve a ver esta película para que te des cuenta de lo que te pasa", sino más bien "anda, por qué no entramos a ver esta película, el Colin Firth me encanta".
No creo que sea importante el sexo del terapeuta (habrá mucha gente que te dirá que sí), pero siguiendo con mi mensaje anterior, aunque siempre será percibido de uno u otro sexo por el paciente, un buen terapeuta podrá amoldarse a reflejar los conflictos o las figuras protectoras que puedan suponer varones o mujeres, a lo largo del tratamiento, dependiendo de la situación. En mi opinión es el terapeuta quien debe amoldarse al paciente y no al revés, pero eso es sólo una opinión y dependerá en gran medida si el problema de tu pareja o ex es un problema más biológico (totalmente irrelevante el sexo) o corresponde a un tema de personalidad/conflicto psicológico (cuestionable si importa el sexo del terapeuta).
Leo en el resumen de este estudio relativo a la dismorfogénesis facial que puede haber algunos rasgos del rostro que se dan en los pacientes bipolares. Las conclusiones me parecen tan curiosas que no sé si lo estoy comprendiendo bien. Si algún profesional puede aportar algo al respecto se lo agradecería.
Sólo he encontrado información del tema en este blog. Si alguien tiene más fuentes, mejor para todos.
http://arteygenialidades.blogspot.com/2010/12/dismorfologia-frontonasal-...
Estimados todos,
parece que habláis todos con razón, pero de distintas cosas. En medicina y psiquiatría distinguimos entre "los estados" (que son cambiables, más o menos transitorios) y los rasgos (que son características menos mudables). Aunque no he podido revisar el artículo que mencionais, existe una tendencia médica de más de tres mil años de historia que relaciona la constitución corporal y facial con distintos caracteres (flemático, melancólico, sanguíneo...). A eso se le llama morfotipos y todos intuitívamente apelamos a ellos cuando esperamos de la persona gordita y bajita un carácter tranquilo y lo contrario en quien posee una "triste figura" a lo Don Quijote. Esta es la visión tanto de la medicina griega como de la romana y de la medicina medieval. También, con su propia terminología es lo que sustenta la medicina india tradicional (el ayurveda). Siglos más tarde esa misma idea, bastante más sofisticada dados nuestros conocimientos de ontogenia o formación de los fetos ha dado lugar a interesantes explicaciones o teorías del posible origen "dismorfológico" de enfermedades como la esquizofrenia. En este sentido, Crow y sus colaboradores impulsaron la idea de que la disparidad en forma entre el hemisferio izquierdo y derecho, y distintas variaciones en las medidas cerebrales nos pueden indicar que existe un proceso de mal desarrollo del sistema nervioso central cuando el feto se está formando. En sus palabras, la esquizofrenia sería el pago que el ser humano ha tenido que realizar por la adquisición del lenguaje (ya que desarrollar el lenguaje habría alterado las "dimensiones" de nuestro cerebro y cráneo.
Otra cosa distinta es que durante las fases de enfermedad haya signos desde muy claros hasta sutiles en la tonicidad de la musculatura facial, en la caída de los párpados (el llamado pliegue de Veragut), en la profundidad y el brillo de la mirada. Todo esto es ostensible, y profesionalmente nos da mucha información sobre el estado de la persona.También como planteais, las medicaciones pueden disminuir la frecuencia de parpadeo, originar una mirada más fija, o acompañarse de signos faciales de somnolencia. Durante al menos las primeras etapas estos cambios son reversibles, se ve cuando la estabilidad se recupera, o clarísimamente cuando se produce el viraje maniaco.
El partido que se le debe sacar a este y otros estudios muchas veces está entre líneas. Sabemos desde los trabajos de Flora Davis sobre comunicación no verbal que antropológicamente es tanto más importante en qué ojos y en qué rostros nos miramos, que los propios ojos o el propio rostro. La neuronas en espejo han demostrado por qué algunos amos se parecen a sus perros y sus perros a sus amos. Creo que en la medida que la estabilidad de la enfermedad lo permita mirarse en los ojos de quienes nos inspiran, nos miran con agrado o con deseo, es la mejor forma de llevar la contraria a los defensores de la dismorfogénesis. Si es que algo se formó mal, estamos en condiciones de trabajar nuestras neuronas para cambiarlo.
El mejor de los años para todos,
Una vez vi un reportaje sobre ensayos clínicos, donde se presentaban voluntarios sanos para probar medicamentos. Casi todo eran estudiantes de medicina. Pero me imagino que para probar medicamentos para el trastorno bipolar, antipsicóticos y estabilizadores del ánimo, también tendrán que probar con gente que tiene el trastorno...
¿Cómo funciona?
Estimada Anke,
los ensayos clínicos se diferencian básicamente en si son llevados a cabo en voluntarios sanos, en pacientes con la patología diana previamente a su autorización "comercial" y los que se llevan a cabo posteriormente a dicha autorización (los llamados estudios postautorización).
Desde que una determinada empresa farmacéutica sintetiza una molécula o fármaco que puede ser útil en una determinada enfermedad, el proceso parte de la experimentación clínica en animales (estudios preclínicos).
Al final de lo que se trata y para simplificar es de asegurar que las medicinas que tomamos tengan en primera instancia todos los criterios de seguridad y posteriormente de eficacia. En otros términos, primero se trata de confirmar que esa sustancia no es dañina en animales, luego en personas sanas (en efecto, a veces son estudiantes de medicina, dado que estos estudios se llevan a cabo en hospitales universitarios, pero también en otras personas que no padecen enfermedad). La experimentación en voluntarios sanos se destina a comprobar aspectos como la tolerabilidad y los efectos secundarios que se producen en individuos que no presentan enfermedad.
Las últimas dos formas de experimentación en ensayos clínicos (los llamados estudios en fase III y fase IV) sí persiguen ver los resultados que arrojan en términos de eficacia y tolerabilidad en personas que padecen la enfermedad diana.
Se trata, en fin, de una carrera de obstáculos que sólo terminan unos pocos fármacos de muchos que empezaron. Por la gran exigencia de semejante criba todos deberíamos congratularnos de los actuales estándares tanto científicos como éticos en investigación farmacológica, tanto preclínica como clínica. También debería hacer reflexionar sobre por qué preferimos siempre las "cosas de herbolario" no suficientemente investigadas porque "son naturales", a sustancias químicas de cuyos efectos reales sabemos infinitamente más.
Estimado Juan Ramón,
este es un tema que no tiene fácil respuesta sin considerar aspectos personales de cada ser humano: edad, sexo, factores de riesgo cardio o cerebrovascular (hipertensión arterial, diabetes, obesidad de predominio abdominal, hipercolesterolemia y/o hipertrigliceridemia, tabaquismo). Dentro de toda la medicación que puede utilizarse en el trastorno bipolar, algunos antipsicóticos, especialmente olanzapina han demostrado aumentar el peso. Los resultados sobre el colesterol, triglicéridos y glucosa en sangre son menos claros para los fármacos antipsicóticos más utilizados (prácticamente todos los más usados tienen incidencia de estos efectos secundarios). El caso es que sabemos que la conjunción de varios factores de riesgo de los mencionados (lo que llamamos síndrome metabólico) se asocia a la aterosclerosis y ésta es un problema claramente asociado a los accidentes cerebrovasculares (sobre todo isquémicos o por falta de riego, pero también a los hemorrágicos).
Hay algunos antipsicóticos más modernos (ziprasidona, aripiprazol y quetiapina) que en distintos estudios han demostrado producir menos incidencia de estos efectos secundarios (estudio CAFE, CATIE). Algunos estabilizadores de ánimo pueden producir peso, con la misma lectura que hemos hecho antes.
Esa es la parte negativa. La parte más que positiva es que si cuidamos esos "gatillos" que disparan la aterosclerosis y un posible accidente cerebrovascular estaremos en las mismas circunstancias que las personas que no reciben esos medicamentos. Por tanto vigilar la dieta para mantener un peso saludable, realizar analíticas al menos una vez al año, hacer ejercicio físico aeróbico controlado por especialistas y si no, caminar al menos una hora diaria a buen ritmo, evitar fumar, comer sin sal, son formas de protegernos contra ese pequeño aumento de riesgo.
En resumen, no existen datos concluyentes de que las medicaciones usuales en el tratamiento de mantenimiento (incluyendo aquí algunos antipsicóticos) en personas menores de 65 años precipiten por si mismas complicaciones cerebrovasculares.
He leído con atención algunos comentarios de hace un par de días sobre la dieta y me pregunto por qué dicen que no es aconsejable hacerla siendo bipolar. En ocasiones he cogido unos kilos y me he puesto a dieta sin problemas. Eso sí una dieta normal. Ahora estoy haciendo otra y no veo razones para lo que dicen, siempre y cuando se cuide la alimentación y la duración de la misma. ¿Se me escapa algo?
Estimada Marta,
como especialistas especialmente preocupados por el manejo de problemas nutricionales, ejercicio físico y calidad de vida me permito hacerte llegar la respuesta a tu pregunta que nuestro equipo de Salud y bienestar Sangrial suele ofrecer a las personas que nos consultan por este mismo tema.
En primer lugar, y dentro de un terreno de gran complejidad, hacer dieta debe entenderse como reequilibrar el aporte de calorías en relación con el gasto que nuestro organismo produce, respetando los niveles de múltiples nutrientes que son precisas para que funcionemos adecuadamente. Por consiguiente, estrictamente, "hacer una dieta correcta" es imprescindible, independientemente de cualquier otra consideración, cuando un peso excesivo nos indica que el organismo está sufriendo.
Debe recordarse que las personas padecen trastorno bipolar, "no son" trastornos bipolares. Por tanto, el problema no es si alguien con diagnóstico de trastorno bipolar puede hacer dieta (ahora sí, destinada a perder peso) o no, sino cómo, con qué objetivos y con qué riesgos. Intentaré mencionar tres aspectos clave:
1) Las personas en tratamiento con litio requieren mantener unos niveles de esta sustancia estables y dentro de ciertos límites. El litio es una sal, eliminada por el riñón. Si existe un exceso o un déficit en la ingesta de "otras sales" como el cloruro sódico o sal común, el riñón tendrá dificultades para actuar adecuadamente. En consecuencia, existirán riesgos de ineficacia o de toxicidad.
Por otro lado, la hidratación es un aspecto clave en toda dieta, y más si se asocia a ejercicio. El ejercicio extenuante produce deshidratación. Existen mil tiendas a la vuelta de la esquina que prometen milagros a través del uso de potingues cuya función principal es la de actuar como diuréticos, este es un riesgo real para quienes hacen uso de estas "Nature-houses" y establecimientos atendidos por personal no suficientemente cualificado. Ni que decir tiene que todos deberíamos reflexionar sobre técnicas en boga extraídas de la medicina ayurvédica como las dietas depurativas, o sobre prácticas como el Yoga bikram o "en caliente" que expone a temperaturas de 40ºC de forma indiscriminada a practicantes de los que no se conoce nada.
2) En nuestra clínica a veces comparamos hacer dieta hipocalórica con adentrarse en un desierto. Igual que nadie lo haría sin un guía adecuado, es temerario hacerlo con la única ayuda de un mapa extraído de internet (o sea, una dieta de 1500 kcal, o lo que es peor de 1000 kcal sólo indicado en régimen hospitalario y para casos de obesidad mórbida). Como bien comentais, la ingesta está regulada por el hipotálamo y éste tiene importantes conexiones con los centros que regulan el estado emocional, así como los encargados del sueño, pero también implicados en el deseo de consumir tóxicos (entre otros tabaco y alcohol). Por tanto, las dietas hipocalóricas necesitan de un acompañamiento psicológico, pero también de una supervisión médica constante. De otra forma, los riesgos de entrar en déficits de determinados micronutrientes o de quedar "enganchados" a las dietas, se vuelven reales y muchas veces trágicos.
3)Existen sustancias farmacológicas que personas sin escrúpulos utilizan para conseguir pérdidas de peso rápidas y espectaculares, sin advertir que actúan sobre el tiroides (sobre el que también influye el litio) o que asocian riesgos de adicción, o que como aclarais puedan contribuir a la pérdida del equilibrio afectivo. Cualquier dieta debe acompañarse de un reaprendizaje dietético y de estilo de vida, ningún fármaco a día de hoy autorizado ha demostrado ser útil para mantener la pérdida de peso conseguida si dicho proceso de reaprendizaje no se ha llevado a cabo.
En resumen, dado que se trata de una actividad que deberíamos hacer 5 veces al día y a la que debemos más en términos de esperanza y de calidad de vida que a ningun otro avance médico (una mejor nutrición e higiene), siempre asesórense con su psiquiatra de si es el momento adecuado, así de como los posibles riesgos y de las formas de evitarlos. Así el desierto, hasta llegar al oasis del peso saludable se hará más seguro y llevadero.
Llevo una semana con problemas de sueño y ni el valium ni el loramet me permiten dormir lo suficiente. ¿Me podrían recomendar algo más eficaz sin ser un somnifero muy fuerte?
Estimada beahfeuze,
ligo esta respuesta a la otra pregunta que planteas sobre la toma de antidepresivos en el trastorno bipolar.
A día de hoy existen dudas científicas sobre lo que planteas. El tratamiento siempre es individual y tu psiquiatra mejor que ningún estudio o tendencia podrá ayudarte a tomar las decisiones adecuadas sobre la toma durante períodos de ese medicamento.
Como planteas que ahora tienes dificultades para dormir, eso podría formar parte del estado hipomaniaco y por tanto responder mejor al tratamiento global de la hipomanía que a fármacos hipnóticos por sí solos como los que mencionas. Por tanto, es más que recomendable que comentes personalmente con él o con otro profesional de tu confianza las decisiones a tomar.
No es que me preocupe en exceso, pero desde el principio aunque no aceptaba mi nueva situación,
desde siempre me había notado el sistema nervioso alterado, luego el hipertiroidismo y a los 36 dió la cara el trastorno. Desde el principio, repito y sin yo misma aceptarlo pero haciendo caso a los consejos del siquiatra, se lo comenté a las personas que tenía más cerca, los primeros, algunos compañeros de trabajo y por supuesto a los amig@s más íntimos, pensaba que era fundamental e indispensable que conocieran algo sobre las enfermedades mentales, que somos iguales y todo esto; pues no sé si estoy muy negativa al respecto, pero me dió la sensación que no se enteraban de casi nada. Al menos lo intenté para mí fue importante!!.
Solamente una jueza ( especializada en familia) que conocí casualmente en una salida en moto y que no tiene que ver nada con mi entorno, al parecer (yo no lo oí directamente, pero más tarde me lo comentó mi pareja) durante la reunión hizo un comentario que me gustó, más o menos algo así " en general no se sabe que enfermedades como el trastorno bipolar y la esquizofrenia tratadas, permiten llevar a los afectados vidas absolutamente normalizadas".
Me hizo pensar que era muy duro que tan poca gente conociera estas patologías y que pudiera hablar con total libertad de ellas.
La duda siempre se me plantea en el trabajo, ¿porqué no puedo decir abiertamente el tipo de trastorno que padezco?
Cumplo con casi todas mis obligaciones como ciudadana española, no he delinquido, no he estado en la cárcel, realmente no sé el motivo por el que debo ocultar esta enfermedad forma parte de mi genética y de mis vivencias personales. No tengo absolutamente nada que ocultar.
y además es muy importante que se conozca más y mejor sobre esto, nos ayudaría bastante.
¿estáis en una situación parecida? ¿Habéis podido presentar alguna vez en vuestro trabajo en certificado de minusvalía por TB?
Estimada GBFR-8,
planteas algo sumamente controvertido y que en la consulta se nos formula de forma incesante. Mi respuesta profesional suele ser conservadora, quizás porque como tu bien expresas el desconocimiento es la regla y estigmatizar a la persona con un problema de salud mental es más que habitual. Enojosamente habitual, diría.
Por tanto diferenciaría dos aspectos en tu pregunta.
Sí a decir socialmente "estamos aquí y somos uno más", sí a reivindicar el derecho que asiste a la persona con trastorno bipolar a ser considerado y no negado tanto en la política sanitaria como socialmente, sí a potenciar lo cultivable y a curar lo curable. Creo que esta lucha se plantea en términos familiares, de amistades, de organizaciones de personas con trastorno bipolar, de los medios de comunicación y de nuestros representantes políticos.
En contraposición el ambiente laboral se caracteriza cada vez más por el anonimato, porque lo personal sea ignorado o desconsiderado y en los tiempos actuales por una desorbitada crueldad para con el trabajador ("si no tragas, ya sabes donde está la puerta"). Mi opinión por tanto, es que a menos que el ambiente laboral sea uno de esos "idílicos", en que las personas son tomadas en cuenta, y donde se prima lo humano frente a lo pragmático, uno sea cauteloso.
Contar lo que a uno le pasa, siempre lo he considerado así en mi profesión y en mi vida, es un regalo que alguien te hace. Muchos trabajos y muchos empleadores demuestran no merecer tal regalo.
Andamos por estos lares dos semanas ya con predominancia del viento del sur y aunque es un aire cálido y agradable, no deja de afectarme de un modo u otro. La refranería popular advierte sobre los pequeños estragos que causa este viento en las personas y yo he constatado que cuando esto ocurre soy más vulnerable, más sensible y estoy mucho más expuesto al vavivén de mis emociones. El pensamiento se torna más fuerte, tengo más agitación mental y las sensaciones se magnifican.
Es por ello y por las situaciones concretas que padezco que debo aumentar cierta dosis de medicación con el consetimiento ya pactado del siquiatra que me sigue. Pero aún así mi humor sufre a la baja.
Recuerdo tiempos pasados de pasearme por un bosque en pleno episodio maníaco mientras un fuerte viento sur agitaba y rompía algunas ramas y yo queriendo azuzar más aún ese viento.
Cuento todo esto porque no sé qué base científica tiene todo esto pero que sin embargo me ayuda a entender mejor mis emociones y ser más cauto. He de decir que no siempre que sopla de esta forma y manera ocurre lo mismo. No, no es matemático. Pero en estas fechas ha sido así.
¿Te ocurre algo parecido?
Saludos
Estimados todos,
intentaré dar una respuesta sucinta a un asunto tan complejo que como bien apuntáis han tratado grupos de investigación de nuestro país.
En primer lugar deberíamos diferenciar la estacionalidad, que clínicamente es claro que se asocia a la aparición de fases depresivas o maníacas, de la influencia de otros aspectos meteorológicos (vientos, cambios en presión atmosférica, climas predominantes) sobre el trastorno bipolar y otros trastornos afectivos.
Existen estudios incluso sobre cómo determinados vientos influyen en conductas como el suicidio o la agresión a otros, y se ha investigado también sobre si cambios lunares o en presión atmosférica determinan problemas físicos, como el sangrado digestivo por varices esofágicas (muy frecuente en las personas con cirrosis). Para los cinéfilos existe esa referencia bellísima en la película "El paciente inglés", donde Ralph Fiennes explica a su amante el contenido simbólico que algunos pueblos dan a determinados vientos.
En términos muy resumidos no hay una respuesta clara a este último tema de los vientos y de las presiones atmosféricas, pero como tantas otras veces, el hecho de que un estudio sobre una población grande no encuentre diferencias no anula lo que subjetivamente la persona puede experimentar. Y lo que nuestros pacientes dicen y nosotros mismos experimentamos es que los cambios en presión atmosférica influyen significativamente sobre nuestro dolor, sobre la calidad del sueño o sobre el estado de ánimo subjetivo.
Por ejemplo, el asunto de que los ancianos puedan antiicipar tormentas (cosa que era venerada en pueblos precolombinos para considerar a los chamanes) hoy creemos que se basa en que la artrosis genera inflamación de las capsulas articulares. Estas partes de nuestras articulaciones son muy sensibles a los cambios de presión atmosférica que preceden y anuncian la tormenta. Algo que se consideraba siempre como un cuento de viejas tenía por tanto una base racional que hoy conocemos.
Centrándonos en nuestro tema, la exposición a la luz solar ha llegado a generar formas de tratamiento de los cuadros depresivos (la fototerapia), se ha asociado su falta a los altos índices de depresión y suicidio en poblaciones nórdicas y genera cambios psicológicos muy llamativos en poblaciones oriundas de Alaska o Finlandia, cuya ubicación geográfica determina días con escasísimas horas de luz solar. Por otra parte, sabemos que las personas tratadas con litio pueden experimentar cambios en sus concentraciones cuando aúnan ejercicio físico intenso con grandes altitudes (como puede pasar en el esquí).
Ante la duda, por tanto, siempre es recomendable aprovechar cada rayito de sol, intentar viajar si uno puede permitírselo a geografías más benévolas en los peores momentos del invierno y aplicarse el lema del oráculo de Delfos y conocer bien la enfermedad bipolar propia. Eso permitirá extremar la vigilancia y que el psiquiatra pueda ajustar la medicación en caso de que la estacionalidad sea un factor en cada persona concreta.
Hay veces que su comportamiento es agresivo, mientras que otras se pasa la mayoría del tiempo ensimismada.
¿Algún consejo?
Existen unos versos de John Donne que dicen: "Nadie es una isla, completo en sí mismo, cada hombre es una parte de tierra, un pedazo de continente. Si el mar se lleva una parte de Europa todo el mundo queda disminuido, como si se tratase de tu casa o la casa de uno de tus amigos. Por consiguiente, no preguntes por quién doblan las campanas, porque doblan por tí".
La enfermedad mental nos implica a todos y tiene repercusiones sobre todos, exactamente igual que la enfermedad física, la incompetencia profesional o la propia "muerte" ajena que decía Donne. Tu pregunta muestra una sensibilidad a un tema que a todos nos preocupa, qué hacer con quién se comporta de forma impredecible en ámbitos que como el trabajo requieren de eficiencia y "buen rollo", y esto porque es atribuido a que padece una enfermedad mental.
A mi entender hacerse la pregunta de cómo tratar a alguien que hemos sabido que tenía un trastorno bipolar para "comprender mejor sus reacciones" es equivocado y parte del estigma imperante en la enfermedad mental. Coincido por tanto en que la pregunta debería ir más bien a cómo tratar a un compañero de trabajo que durante un tiempo está deprimido o irritable, o que no hace su trabajo con eficiencia y cuya ineficacia recae en mí. Siempre es interesante escuchar o mirar más allá de términos diagnósticos para encontrar personas. Es el granito de arena que todos podemos aportar.
Creo que es más que necesario ayudar a los niños a entender el comportamiento de un familiar afectado por esta enfermedad.
Muchas gracias por vuestra ayuda
Creo que una máxima general en todo tipo de información sobre enfermedades a pacientes y familiares (sean niños o no) es "suministrar la verdad tolerable y solicitada". Un símil que personalmente he utilizado con facilidad y que me parece práctico incluso en niños que sufren el trastorno (y por extensión en hijos de pacientes) es "el de los juguetes con pilas". Más o menos yo lo formulo así:
"las personas a veces nos comportamos como un coche teledirigido con pilas. A veces los mandos están disparados y durante un tiempo corremos o nos movemos demasiado, se choca con todo, y parece que no podemos parar, incluso nos metemos en líos o tienen que pararnos, y llevarnos al hospital para arreglarnos el motor durante unos días.
Otras veces es como si nos hubiésemos quedado sin pilas y no podemos movernos por más que lo intentamos como si nos faltase gasolina o electricidad. Puede ser también que hagamos cosas raras, como cuando un coche a pilas empieza a no tener pilas y a veces corre mucho y otras poco, o da vueltas sobre sí mismo.
Todo eso es una enfermedad que se puede tratar con medicinas que reponen las pilas y nos ayudan a recargar nuestras baterías, para evitar correr demasiado algunas veces y no poder arrancar otras".
Dependiendo de la edad del niño o del adolescente uno puede apoyarse también en personajes de dibujos animados, personajes literarios o históricos, incluso personas conocidas que han reconocido que padecen un trastorno psiquiátrico (en el caso que nos ocupa trastorno bipolar). La finalidad de esta recomendación es hacer comprender, pero también "normalizar" la patología mental y sobre todo mantener intactas las esperanzas de futuro de niños o jóvenes. Hay un excelente ejemplo de depresión en uno de los personajes de Ice Age III (el tigre) por ejemplo, que tras un comportamiento depresivo en la primera parte se recupera en la segunda parte de la película, se puede recurrir al carácter del videojuego "Crash Bandicoot" o al personaje "Diablo de Tasmania" de los Tiny Toons como ejemplos de algunas manifestaciones de la fase maníaca.
En resumen, creo que lo especialmente dañino es enterrar la realidad y no poder hablar sobre lo que está ocurriéndole a un padre o una madre, o no tener respuestas a lo que le pasa a uno mismo. El miedo innombrable e inesperado siempre asusta y daña más. Es lo verdaderamente traumatizante.