
Han pasado muchos años en los que el único estigma que contaba para mi era el propio, hasta que un día un familiar me dijo que había asistido a una charla donde también se trató el estigma familiar. Sólo lo dejó caer y no hubo tiempo para hablar más de ello. Desde entonces cuando oigo comentarios sobre el estigma del enfermo mental pienso también en el familiar. Está claro que los primeros afectados y víctimas de la estigmatización somos los que en mayor o en menor medida nos trastornamos, pero ¿qué pasa con la familia?, ¿cómo son "mirados" por su entorno social?. En mi caso ningún familiar se me ha quejado y he tenido la suerte de contar con su apoyo y asistencia cuando lo he precisado, pero pienso que tal vez ellos bien pudieran sufrir y padecer cierto rechazo social.
No he tenido ocasión de cotejar con mi familia si esto es así para ellos. Lo cierto es que jamás había pensado en ellos en este sentido.
Me gustaría oír otras reflexiones al respecto.
Saludos
Sí creo en parte que también en mi familia tiene hueco eso de tema tabú, pues no recuerdo que me preguntaran directamente sobre la enfermedad aunque les aporté en su día información sobre la misma. Como si no sintieran curiosidad acerca de ella o fuera algo que les sobrepasara. No obstante siempre he pensado que las dolencias comunes son fáciles de compartir y comprender, no así ésta otra que se codea con el miedo a la locura que en uno u otro grado muchos de los mortales tienen pero no expresan.
Gracias por tu opinión, Marejada.
Deseo que estés más restablecida.
Un abrazo