
Siendo las relaciones interpersonales un factor importantísimo en en el desencadenante de mis descompesaciones, la pregunta es: ¿tengo un daño emocional que me impide manejarlas saludablemente o es el malfuncionamiento de mi cerecbro el que en ocasiones me deja expuesto a los embates de las relaciones?. O dicho de otro modo: qué es primero, el cerebro o el estúpido de turno?.
Y si es un daño emocional o una falta de aprendizaje de la escuela de la vida, qué hacer?. Y si es mi cerebro el que por su química y funcionamiento interno me deja expuesto y vulnerable ante las desagradables o enfermizas relaciones, qué culpa o responsabilidad tengo yo?.
Quiero pensar que el conjunto cerebro-emocional interactúa entre sí y el causante es el binomio resultante, pero me fastidia que me tachen de inmaduro emocional únicamente. Y aunque me fastidia he de aceptarlo, en mi caso, cuando hasta un niño de tres años que me niega sus chuches me hace sentir rechazado cuando estoy bajo de ánimo.
Y que conste que ya pasé por el siko de turno una buena temporada.
Cuando la química de nuestro cerebro está descompensada, nos cuesta manejar nuestras emociones. Creo que lo único que podemos hacer es estar preparados y actuar enseguida que notemos que algo va mal.
Mi trastorno bipolar no define mi personalidad, en todo caso condiciona mi manera de actuar.
Un buen psiquiatra y un buen psicólogo nos ayudan a afrontar la enfermedad, aunque cuesta mucho hacerse a la idea de algo crónico. Después de casi 3 años con el diagnóstico, empiezo a asumir mi responsabilidad de llevar un estilo de vida saludable, además de tomar la medicación correctamente. Me gustaría "curarme", aprender el modo de autoregular mi cerebro sin necesidad de tomar nada. Ojalá hubiera un modo de conseguirlo. De momento, sólo es un sueño.
es verdad. lo que nos estimula en la infancia y luego en la adolescencia nos ponen "barreras" en la fase adulta. de hecho comparto contigo lo de la frustracion y de algun que otro daño emocional causado en la infancia. sim embargo, despues de muchos años probando terapias y psiquiatras, ultimamente me encuentro um poco mas compensada, pero com los piés en el suelo, o sea, ya me he dado cuenta que mi enfermedad es cronica.
no sé, yo he sido un desastre toda mi vida pra las relaciones por mis pésimas elecciones y siempre lo he separado del TB. es decir, lo que estoy intentando cambiar es el modelo de hombre que me atrae, he ahí mi fallo, intantanrdo que no respondan a ese perfil de malo malote que lo único que inflinges es daño y amargura. No lo relacionaría yo con el ltb nunca. Y el estado de ánimo de cualquiera cuando es bajo, hace que las percepciones varíen mucho.
El ser humano es el resultado de muchas interacciones: química, pensamiento, circunstancias, emoción, clima.....
cuando algo de nuestro comportamiento o sentimiento nos hace sufrir, estar mal.. hay que intervenir, conocer como soy o mejor dicho cómo funciono y a partir de ahí introducir las modificaciones oportunas. A veces, nos centramos demasiado en el resultado (inmaduro emocional) y menos en lo que me lleva a ese comportamiento. Para mí, lo importante y donde hay que intervenir es en el proceso.
Un saludo
María José Alemany
¿El huevo o la gallina?
Un buen psicólogo y estar en eutimia todo el tiempo posible. Efectivamente. Y mucho humor, que creo que eso no lo venden en farmacias... un médico me enseñó una palabra que uso a veces con pacientes en este punto de su vida: "destrascendentalizar". El psicólogo te enseñará a hacerlo, el psiquiatra te dará la medicina correcta para la química cerebral.
Pero a vivir tienes que aprender tú. Como todos los demás.
Gracias por la respuesta, aunque el final me haya resultado fastidioso. Me explico:
En cuanto a lo de pagar los servicios de un sicólogo, jamás han sido propinitas, sino lo que se ajusta al mercado. Sin embargo he decir que frente a la misma cuota me he hallado frente a sicoterapeutas de muy distinta calidad. Pero con el que más tiempo estuve y siendo novato como era, he de decir que no sanó mi autoestima y que a grandes rasgos remitía la enfermedad a un daño emocional en la infancia.
Cuando uno empieza a bregar con sicólogos y siquiatras, se encuentra en un mundo que no conoce. Ahora soy de la opinión que para escogerlo, hay que hacerlo desde el encuentro, es decir, ha de ser una persona bien hecha, que inspire confianza y al que uno se pueda entregar por entero.
Estas personas no son tan abundantes y una carrera no tiene porqué hacerte mejor como persona, todo lo más puedes llegar a ser una especie de buen técnico. Concluyendo, no estoy de acuerdo en que la valía del terapeuta va parejo al precio de venta de la sesión, pues me he encontrado con otros terapeutas de muy buena valía a precio de saldo. Y ni estaba en un diván, ni en una sesión personalizada, sino en grupo y con personas "normales". Por mi experiencia, los talleres de autocrecimiento pueden suponer un perfecto trampolín para hallar un buen terapeuta. Conoces a varios, los saboreas y te decantas o no por alguno de ellos. Pero claro, esto lo digo después de mucho tiempo de haber andado dando palos de ciego, como quien dice.
Un hombre va al sicólogo o al siquiatra, da lo mismo:
- Buenas días, doctor.
- Buenas, usted dirá.(Responde el médico)
- Pues mire usted. El trabajo me va perfectamente, con la mujer de maravilla, la familia la encuentro feliz, mis amigos dicen adorarme, duermo estupendamente y todos los días me levanto con una energía renovada...
El doctor interrumpiéndole, abre su libreta, coge la pluma y le dice:
-Ya veo, ya veo. Y desde cuándo dice que le ocurre esto?
Supongo que un poco de todo. En parte somos fruto de nuestra genética y nuestra personalidad tiene un soporte orgánico que es el cerebro, con sus posibilidades de cambios y de enfermedades. Sobre este soporte físico actúa la vida, que va dándonos los estímulos que permiten los aprendizajes. Esto empieza dn el momento del nacimiento.
"El psico de turno" debería haber sido capaz de detectar las carencias en aprendizajes: cómo resolver la frustración (chuches no compartidas, por ejemplo), los "pensamientos erróneos", los malos hábitos de compensación, etc. También el "buen psico" (los hay) te de enseñar a reestructurar tu pensamiento y tus hábitos para mejorar tu autoestima, punto que veo clave en cuanto a soportar mal algunas frustraciones.
Ya ves: "buen psico" y libros de autoayuda. Quizá no sea barato. Si les pagas bien, tendrás los mejores. Si les das propinitas, tendrás aparcacoches.
Juan Romeu