No entiendo que no haya ni diez minutos para estudiar algo, (ahora los Simpson, ahora la play, ahora me acuesto, ahora como una mandarina, ahora me aburro, ahora escucho dos canciones, qué habrá para cenar, ceno con voracidad y no dirijo la palabra a nadie, "¿por qué solo hay yogures desnatados?" dejadme en paz, ahora me lavo la cabeza antes de acostarme, qué más me da que el pijama esté mojado...
Y nosotros llenando de frases, y a veces de gritos, todo el sin sentido que vemos en nuestra hija, y sin saber si toca estar deprimida o maniaca, y esas manos que tiemblan mientras comen y los bocados que llegan a la boca sin un mínimo de cuidado.
Y a mí me pincha el costado y me cuesta dormir, y a mi esposa se le enrojece la piel alrededor de los labios, y la hermana pequeña que dice "qué hermana me ha tocado" mientras se le caen las lágrimas. Y creo que todavía no sabemos entender esta enfermedad; que nos cuesta mucho comprender que nuestra hija no pueda reaccionar ante tanto sufrimiento como el que hoy vivimos; que todavía no entendemos cuánto ella llega a sufrir. Y vivir sin saber si lo hacemos bien o mal... y el futuro de una hija que duele tanto y se le quiere tanto... y el hermano mayor autista... y mi madre con una salud delicada, que no aguanta ver así a su nieta, y mañana a trabajar de jefe de estudios con las ganas por los suelos y todo esto... No sé por qué no grito y aunque seguiré hasta que me caiga... siento que se me destroza una vida, llena de 28 años de ilusión por la enseñanza, la alegría de un matrimonio feliz, la salud de una madre, las ganas por una hija que creía con un porvenir brillante; el deseo por vivir las ilusiones de una hija pequeña -tenemos tres hijos-. NO QUIERO RESPUESTAS SÓLO ESCRIBIR ALGO PORQUE LO NECESITO y PEDIR DISCULPAS SI ALGUIEN AL LEER ESTO PUEDE DEPRIMIRSE MÁS. NO ES MI INTENCIÓN. ¡ESTOY HARTO, HARTO, HARTO!