
Hoy he ido a que me hicieran un informe para la INSS. En el informe me pone que en mi vida laboral. concretamente pone mi psiquiatra a, el paciente los años previos al inicio de la enfermedad ha tenido un buen funcionamiento laboral y creo que es uno de los aspectos a tener en cuenta. hasta ahí todo bien, el problema es que no es así y se lo comuniqué en las visitas que estoy haciendo periódicamente. Tengo 35 años y desde los 20 no sabía que me pasaba, tengo ansiedad acompañada de fuertes vértigos y fobias, más depresión, no había ido al médico hasta el año 2005 por una fuerte depresión en el que fui tratado por el médico de cabecera y con dos visitas al psiquiatra. Un buen día me citan en el hospital " tú ya estás curado" por lo que me dejé la medicación, volviendo otra vez a tener ansiedades más prolongadas y curando estas con alcohol ya que había perdido la fe con los médicos, no me trataron bien. en el año 2009 me entraron varias crisis de ansiedad y otras con componentes psicóticos hasta que me diagnosticaron primero hipomania despues TBII después TBI después TBII después TBI .todo esto lo pone cada vez que voy al INSS. Soy yo el que está confundido o mi psiquitra esta saturada de trabajo y no me lo puede aclarar bien. ¿Crees que en los casos de transtorno bipolar se puede conseguir llevar una vida más o menos normal o piensas que en la mayoría de los casos deberían dar la incapacidad permanente? De momento no me veo con fuerzas para buscar trabajo ya que me hecharon del ultimo
Soy tan gilipollas que, al cabo, me he traído el Mac a Estambul. Al leer tu post, guardia, no he podido estarme callado. Todavía no he ido a Eyup, el cementerio más grande y sagrado del Islam, con lo que no me he metido en ninguna tumba a descansar de verdad. Los cócteles ya los he empezado a embarcar, no en el Pierre Lotí sino en variados restaurantes de la ciudad que ya me han nombrado hijo adoptivo y predilecto. Cócteles y "raki", que es como el anís Machaquito pero para turcos panzudos y bigotudos. A lo mejor no llego a tiempo a Eyup y encuentro la paz antes de lo previsto. Amén.
Vamos a lo nuestro, querido guardia. Preguntas si debes cambiar de psiqui.
¿Qué te parece a tí?
Te tratan erróneamente (al decirte que "ya estás cueado"). Empeoras al dejar la medicación y consumir sustencias (alcohol). Luego no te tratan de forma que mejores, y alternan los diagnósticos (o sea, alguien no sabe por dónde va). En el informe final ponen que NO TIERNES IMPEDIMENTO LABORAL, aunque tú expresas lo contrario, y nadie lo sabe mejor que tú.
Me sublevan estas historias. Empeoras a causa de un tratamiento mal planteado, con lo que te transforman en un paria laboral. Pero luego, en sus informes, ponen que eres un figura y que si no trabajas es porque no quieres... Con otras palabras, pero ponen eso.
Es la triste historia repetida hasta la saciedad en esta entelequia que se llama Sanidad Pública en Cataluña.
¿Sirve de algo pedir cambio de psiquiatra?
La Ley de Murphy dice que te darán ortro peor.
Por otra parte, en el INSS solamente acatarán lo que diga el ICAM. O sea, que tanto da.
Lo siento guardia. Me gustaría ser un cabronazo y saber mentir para decirte lo que proclaman en los centros de la Sanidad Pública: a saber, que es universal y de gran calidad, y que te tratan y valoran de la mejor manera posible en este mundo mundial. Por cierto, ¿operan al Rey en la pública?
Yo hace muchos años que dejé de chuparme el dedo. Lo siento otra vez. Y siento también ser el perfecto outsider, proscrito en los lugares políticamente correctos, excluído de las sociedades científicas bienpensantes, despedido de la pública, excluído de la Universidad, excomulgado (no es coña) por la iglesia católica y diagnosticado de una enfermedad terminal.
El único consuelo es que no te doy falsas esperanzas (no creo en esas chorradas), si es que esto te sirve de algo.
Recuérdame en tus oraciones, sea cual sea el Dios que te va. Aunque sea el dios de los ateos (el "adios muchachos").
Besos amargos y dulces al tiempo, como el café turco. Hay que tomarlo de la misma manera que debe ser el acto perfecto de hacer el amor: negro como el demonio, dulce como el pecado, caliente como el infierno... y encima de la mesa de la cocina.
J. Romeu