
Es curioso, el otro día alguien decía que uno está colmado, lleno, repleto, como cuando lo está un vaso de agua al que si le añades una sóla gota más se desborda. Y la imágen no me gustaba, así que pensé en un texto que ví por ahí en el que decía algo así como que un vaso lo puedes llenar de pequeños guijarros hasta que no quepa uno más y, ya está?. No porque le puedes añadir unos granos de arroz y, ya está?. No porque le puedes añadir harina y, ya está?. No porque le puedes añadir agua y, ya está?. No porque le podrías añadir algo solubre que quepa entre sus moléculas y, ya está?. No porque se puede seguir añadiendo algo no sé hasta qué escalas imaginables. Tal vez hasta hacer de ello un agujero negro o el principio de un big-bang. Yo qué sé dónde están los límites de lo soportable o lo insoportable.
Cuando uno dice: ya no puedo más, quizás está viendo uno de los límites. Cumplir ese límite puede llevarle a otro y a otro y a otro. Nadie quiere para sí ningún sufrimiento síquico ni físico y sin embargo hay grandes ejemplos de superación, como si ese padecimiento los hubiera catapultado hacia algún otro lugar de la galaxia.
Que te quede un sólo pensamiento: se puede. Mientras haya vaso nada está perdido.
Un abrazo
Yo también lo creo.
Un saludo,Theoros.
Marejada, tienes toda la razón y dar con el sentido puede ser de lo más bello.
Un abrazo
Es mas fácil soportar cuando le encuentras un sentido a hacerlo.