
Un día entré en un local que olía muy mal,era imposible estar en él,me llegaba hasta el cerebro y tuve que irme rápidamente...de niño no soportaba el olor a cochinos o cerdos...Al principio,cuando no era muy intenso el olor,hasta me gustaba,y creía que era algo bueno y familiar,pero al comentarlo,realmente,sentía la desesperación de haberlo comentado y haber alertado a los demás,de este olor,que no sabía que efecto producía en los demás ni tampoco en mi..
...Hoy en mi cuarto de baño,he tenido, una,creo,pequeña alteración,alucinación olfativa...pues nadie olía a amoniaco más que yo...
Me ha pasado unas cuantas veces,hasta que no lo he perfumado no lo he solucionado.
...De niño iba a pescar con mi hermano peces,en los tubos de las aguas sucias y me daba mucho repelus,asco...era yo un poco retraido,poco comunicativo,muy afectivo...y estaba en mi mundo todo el día,tenía mucha imaginación...Luego tuve un golpe en la nariz y perdí el olfato...
Siempre me gustó el olor agradable y bueno,(romero,tomillo,menta),mi pregunta es esa,y además saber si todos sienten lo mismo con el mismo olor y por qué no tenemos más cantidad de olores,que tanto bien nos producen,como la tierra mojada o asomarnos a la ventana al caer el día y observar el bosque,la carretera y oler el ambiente.
Después de leer la respuesta,me encuentro bien, le doy las gracias Dr.F.Campo,realmente me ha servido para bien y me encuentro mejor,digamos que perfectamente...
Saludos
bror-buei
Hola bror-buei
Respecto a tu pregunta, en efecto yo considero que se pueden sentir olores específicos y, como en otros sentidos tener alucinaciones sobre ellos o alteraciones neurológicas que los atenúen o exalten, incluso produzcan distorsiones peculiares (cacosmia).
En todo caso sí podemos sentir olores que consideramos reales, pero de los que no hemos oído hablar.
Curiosamente en nuestra cultura no existen términos específicos para referirnos a los olores; decimos que "huele a... "naranja, humedad, etc, necesitando usar siempre su referente directo, en todo caso prestado de otro sentido. Esto no ocurre con el resto, que tienen vocablos específicos. A sí hablamos de sabores (dulce, amargo, ácido...), sonidos (agudos, estridentes...), del tacto (rugoso...), y el que posee un mayor número de apelativos, la vista. Fíjese la cantidad de colores que podemos denominar.
Parece como si se hubiera relegado en nuestra cultura el sentido del olfato, tan importante en algunos animales, y que para nosotros prácticamente se reduce a calificarlo con valoraciones estimativas de bueno o malo.
Saludos
Dr. F. Campo