
Un alto porcentaje de la población sufre depresión, creo que pocas personas pueden decir que no han sufrido una. Si los ataques depresivos son reiterados podemos sospechar la existencia de un trastorno bipolar. ¿Cómo podemos distinguir estas depresión de un trastorno más grave?
Ese fué mi caso, ,esa confusión porque yo era hipomaníaca, esa felicidad sin delirios que puedo entender que haya pacientes que la echen de menos, o aunque sea delirante, incluso. Desde fuera pareces feliz, locuaz, simpático, exultante y cuando ya estás al borde de alcanzar la cima de la euforia pues me parece que realmente era normal que pensasen que esnifaba cocaína, porque lo he visto en otros, y ¡dios! qué patético!!!...De hecho aliento a cualquier bipolar a verse desde fuera en otros. VAya enseñanza!!!!
Creo que la reformulación de esta interesante pregunta debería ser: ¿Como diferenciar un Trastorno Depresivo Recurrente de un Trastorno Bipolar".
El trastorno bipolar, visto en una matriz tiempo-espacio, tendría una perspectiva longitudinal, esto es, la recurrencia de los episodios y otra transversal, es decir, cual es el episodio afectivo actual. A veces hay trastornos bipolares más "bipolares" que otros, es decir, con más inversiones de ciclo entre la manía y la depresión y otros donde la claves se encuentra en la recurrencia de los episodios.
En este segundo caso, podríamos encontrar dificultades en el diagnóstico en pacientes donde lo que predominan los episodios depresivos sobre los hipomaníacos, y digo hipomaniacos ya que entiendo que la presencia de episodios maníacos no dejarían lugar a dudas respecto al diagnóstico, mientras que los hipomaníacos, como ya se apuntó en otra respuesta pueden pasar más desapercibidos.
Creo que un minucioso estudio longitudinal de las oscilaciones en el estado del ánimo, así como el apoyo en información aportada por personas del entorno del paciente pueden ayudar al diagnóstico diferencial.
Decir por último que, generalmente, los episodios depresivos son informados por el propio paciente, que no tolera el sufrimiento asociado al mismo, mientras que los episodios hipomaníacos son informados por los familiares que aprecian cambios en el comportamiento de su familiar, mientras que el paciente puede llegar a tener ausencia total de reconocimiento del problema.
Cuando una persona tiene una depresión tras otra, hay que pensar en la posibilidad de que sufra un trastorno bipolar no diagnosticado. Para ello es necesario revisar sus fases depresivas anteriores: ritmo de aparición, duración, presencia de síntomas psicoticos; como datos orientativos, ya que la ausencia de fases maniacas dificulta el diagnostico. La existencia de una sola crisis de manía nos daría el diagnostico de trastorno bipolar, pero en muchas ocasiones, estas no se dan durante muchos años o son manías leves (hipo-manías) que dan sensaciones de bienestar y por ello no se consultan ni diagnostican.
Con frecuencia hay que recurrir a cuestionarios específicos para detectar la existencia de fases leves de manía que pasan desapercibidas.
Todos nos podemos deprimir. Pero la enfermedad depresiva es mucho más que deprimirnos.
El trastorno bipolar se caracteriza por cambios cíclicos en el estado de ánimo: fases de ánimo elevado o eufórico (manía) y fases de ánimo bajo (depresión). Los cambios de estado de ánimo pueden ser drásticos y rápidos, pero más a menudo son graduales. Cuando una persona está en la fase depresiva del ciclo, puede padecer uno, varios o todos los síntomas del trastorno depresivo. Cuando está en la fase maníaca, la persona puede estar hiperactiva, hablar excesivamente y tener una gran cantidad de energía. La suele afectar el pensar, el juicio y la manera de comportarse con relación a los demás. Puede llevar a que el paciente se implique en graves problemas o situaciones embarazosas. Por ejemplo, en la fase maníaca la persona puede sentirse feliz o eufórica, tener proyectos grandiosos, tomar decisiones de negocios descabelladas, e involucrarse en aventuras descabelladas
A veces no resulta fácil diferenciar una depresión de otra en contexto de trastorno bipolar. Aunque existen algunos datos clínicos que diferencian la depresion bipolar de la que no lo es, será una historia de la psicobiografia del paciente el factor determinante en el diagnostico.Los datos deben ser recogidos tambien de los familiares. Son ellos los que pueden aportar referencias de los cambios cíclicos en el estado de ánimo.
En muchas ocasiones , los periodos de euforia leve (hipomania), son tomados como normales por parte del enfermo y/o el entorno. En el trastorno bipolar tipo II esta minuciosa busqueda será determinante tanto para el diagnostico como para el tratamiento específico.
Dr.Francisco Toledo. Psiquiatra, Murcia