randall

Preguntado por randall

Un saludo muy especial a quienes lean este artículo. Mi nombre, como lo dice el nick es Randall, tengo 42 años, creo recordar que padezco de cambios en mi estado de ánimo desde la adolescencia, no obstante no fui diagnosticado hasta hace poco tiempo, porque siempre se atribuían mis males a la tiroides (ya que esa glándula siempre me ha dado problema). No obstante hace cuatro años, a raíz de una situación familia tuve un brote bastante fuerte. Recuerdo que empezaba a sentir que las paredes de la habitación me iban a aplastar, no podía moverme, me dolía todos los músculos de mi cuerpo, andaba como agotado, no me mantenía en pie e internamente mantenía una irritabilidad espantosa.
En cuestión de pocas semanas, y después de haber descartado que no había ninguna inconveniencia con la tiroides, me diagnosticaron ciclotimia. En un principio me sentí contento, porque al menos ya sabía que tenía algo (aunque no sabía el significado de la palabra), él medico que me veía entonces me receto una capsula de fluoxetina al día y nada más, decía que no me daba más porque podía hacerme pasar a un estado maniaco (cosa que nunca entendí), pero que obedecí.
A los pocos meses me surgió la posibilidad de viajar un tiempo a España, y antes de emprender el viaje fui a hablar con el médico para que me dijera su opinión si debería de hacer o no. Su respuesta fue afirmativa y ne me dio ninguna indicación para el viaje, sólo que me tomara el medicamento.
Alk poco tiempo de estar en España y experimentar el cambio de estación (cosa nueva para mi que provengo de un país tropical), tuve un brote fuerte, muy difícil, con fuertes ideas suicidas (dos intentos concretos), grandes depresiones, inmovilidad e incapacidad para el estudio o el trabajo, fue hasta ahí que me encontré con un médico que ha sabido no sólo dar con el diagnóstico acertado (bipolaridad tipo II), sino seguir con paciencia y constancia mi proceso y convertirse en un compañero de viaje para aprender a vivir con esta enfermedad.
Después de estabilizarme no paso un año antes de la ultima crisis, un momento muy difícil, que aún estoy tratando de superar, son muchos los medicamentos que tomo porque además del Trastorno Bipolar desarrollo crisis de ansiedad y rasgos Obsesivos Compulsivos.
Hoy doy gracias a Dios (con respeto a los que tienen convicciones diversas) porque me ha puesto en el camino las personas adecuadas para poder aprender a vivir los "más normal posible" y continuar con mis proyectos y trabajos. También porque el ser diagnosticado con esta enfermedad me ha abierto un panorama muy amplio hacia muchas personas, yo soy sacerdote católico y conjugar mi labor con una enfermedad así no es fácil, pero creo (es más estoy seguro) de que esta me ha ayudado y me ayuda a comprender más a la gente que viene a buscarme para tratar sus problemas. A mi la enfermedad me ha enseñado mucho y cada día me enseña más, esa es mi experiencia; se (por la gente que he conocido) que no para todos resulta así, pero comparto la mía para representar como algo que puede ser tan terrible y doloroso, puede ser de provecho también.
Gracias

Respuestas

Theoros
Theoros respondió:

Hay un dicho que dice: "Los males que uno a sí mismo se procura han de ser sus maestros", otra persona a la que tengo respeto dijo hace poco: "Cada cual enferma de lo que puede".
Puedo pensar que jamás he querido procurarme esta enfermedad y que me ha venido regalada como quien dice, pero finalmente he enfermado de esta manera como otr@s lo hacen de otra manera.
Con este preámbulo quiero plasmar la idea de que no hay ningún ser humano libre de alguna seria enfermedad en su trayecto vital, que no le obligue a lidiar con lo que ella tiene de crisis.
Así es, una crisis de salud obliga a replantearse la vida o el modo en que la vivimos. Y en este proceso crítico pueden depurarse hábitos, actitudes y maneras en pos de una salud más estable. En definitiva, puede ayudarnos a mejorar y cuando se supera uno puede emerger más completo o menos incompleto según se mire. Si salimos ganando tras la crisis, estaremos agradecidos a ella.
Así que sólo resta dar gracias por existir y por renovar una y otra vez nuevos sabores de vida. En cualquier caso, una enfermedad, una crisis, la debemos contemplar como una nueva oportunidad que se nos brinda para encararnos con nosotros mismos.
Por mi parte esta enfermedad me ha ayudado a ser más vital y a respetar más profundamente la vida y me atrevería a decir que para ti ha podido suponer un nuevo impulso en tu vocación, siempre y cuando ésta sea de entrega hacia los demás. Así que tengas una larga y provechosa vida y para hoy un nuevo y reluciente día a estrenar.

Un abrazo

powered by vivu.es

Las respuestas e información reflejada en esta web son conclusiones propias de sus autores y en ningún caso sustituyen al consejo de su médico. Consulte urgentemente con su médico ante cualquier empeoramiento de su salud. Ante una emergencia llame al 112.

Sólo su médico puede prescribirle tratamientos con medicamentos, siendo su tratamiento único y personal pudiendo no ser adecuado para otro paciente con los mismos síntomas.

Cualquier fármaco mencionado en cualquier sección de esta web debe ser prescrito y utilizado de acuerdo con su ficha técnica autorizada.

El servicio del sitio web puede verse interrumpido temporal o definitivamente si no se cumplen los objetivos para el que fue creado tal y como se expone en la sección
Condiciones de Uso.