"Es importante aprender cómo manejar los momentos clave en el momento en que se producen" me decía hace unos días el doctor Juan Romeu, y también me ofrecía unas recomendaciones. Me temo que el viernes pasado no supe controlar la primera situación, meses de buscar empatía con mi hija, de pasar de sus exabruptos, y en un momento pierdes mucho de lo ganado. ¡Aprenderé!. Salía del baño, y como siempre sin cubrirse y sin secarse, el suelo se llena de agua, y el trabajo de limpieza de pasillos se echa abajo. Mi esposa le llama la atención, y los exabruptos y descalificaciones aparecen. Yo me callo. Llega a la cocina y merienda su fruta y un yogur, limpia sus manos en el fregadero, y no las seca, voy detras de ella con el paño y cojo sus manos para secar, un grito desorbitado, su madre se acerca, y "me quiere pegar", "vete", que tengo miedo"... (expresiones que no son ciertas, aunque entiendo que ella las pueda sentir), no pudimos detener sus gritos, y su pánico, y la voz se le iba y venía por momentos, alterando los sonidos, cambiando las sílabas... durante dos horas nos dio miedo -parecía por momentos Regan MacNeil- pensamos en llevarla a urgencias, finalmente vino mi cuñada y con conversación consiguió calmarla. Al día siguiente mantuvo hacia nosotros una actitud distante e insultante, nosotros callados, el sábado ya mejoró algo, el domingo estuvo bien, sobre todo por la tarde, y hoy lunes hemos reencontrado momentos que podríamos calificar de buenos "¡Qué tal el trabajo, papá! ¡He ayudado a una amiga, que no le salido bien la química! ¡Me das un yogur, papa, qué rica la papaya! ¡Parece extraño, pero estos días de niebla me sientan mejor que los pasados de otoño, hoy estoy bien!" Yo respiro, otra vez mi hija, ya sé cuál ha sido mi fallo... preferible "un tonto o un gilipollas" -lo entiendo- antes que situaciones que llevan al máximo los síntomas de esta enfermedad, aunque vea los lomos de mi diccionario María Moliner -una de las obras que más admiro- sucios de los dedos de mi hija; a mi hija también le gusta leer diccinarios, es más ahora que le cuesta tanto la lectura, leer los artículos de diccionario con sus acepciones le divierte. LO PROCURARÉ HACER MEJOR. ¡RESISTIRÉ! ¡ESTA BATALLA TENGO QUE GANARLA!
Javier, os habeis planteado pedir una 2ª opinión sobre el diagnóstico de vuestra hija?
änimo, sois muy fuertes, unos padres excelentes, me alegro por todos
Un abrazo
M.-
Normas para encauzar:
Al final te daremos el curso completo de cómo adiestrar niños humanos, aún adolescentes súper complicadas.
Suerte, amigo
Gabinete Dr. Romeu y Asociados